Además de ser alimentos deliciosos, son una fuente importante de proteína vegetal y ácidos grasos monoinsaturados como el Omega 3, que son fundamentales para mantener el cuerpo en buenas condiciones con el paso del tiempo. Algunos de los beneficios de los frutos secos en la alimentación son:
1. Cuidan la salud del corazón
La mayoría de los frutos secos contienen minerales como el potasio y muy bajo contenido de sodio (siempre que se consuman sin sal). Esta combinación es ideal para mantener los niveles de presión arterial estables y así evitar la aparición de ataques cardíacos. Por ende, los frutos secos son fundamentales en la alimentación de adultos mayores que padezcan hipertensión.
Además, los frutos secos contienen Omega-3, que ayuda a regular el colesterol en sangre y a mantener el buen flujo circulatorio, ya que ayudan a que los vasos sanguíneos se mantengan en buen estado.
2. Protegen los huesos y músculos
Los frutos secos son ricos en minerales como el calcio, potasio y magnesio. Esta combinación poderosa ayuda a fortificar y contribuir en la mineralización de nuestros huesos, previniendo enfermedades como la osteoporosis. Además, su contenido de magnesio y proteína vegetal reduce los calambres musculares y favorece la regeneración de los músculos después de un día de actividad.
3. Aportan nutrientes para la piel y el cabello
Durante la tercera edad, es muy común que empiecen a aparecer afecciones de la piel, ya que la producción de colágeno y elastina se ve perjudicada con el paso de los años. Nuestro cuerpo necesita obtener estos nutrientes y puede conseguirlos a través de frutos secos como las almendras, que cuentan con altos niveles de proteína y vitamina E.
4. Son poderosos antioxidantes para nuestras células
En edades avanzadas es importante consumir alimentos antioxidantes porque retrasan el envejecimiento celular y previenen el daño que producen los radicales libres a los que nuestro cuerpo se expone. Los frutos secos contienen antioxidantes como la vitamina E y Selenio que ayudan a mantener nuestro organismo en buen estado y a prevenir enfermedades degenerativas como el cáncer.
5. Fuente de energía y grasas saludables
Las grasas saludables son esenciales para la alimentación de las personas mayores, a fin de otorgarles la energía y vitalidad que necesitan. Para este propósito, los frutos secos son excelentes porque contienen grasas poliinsaturadas que, además, ayudan al organismo a absorber las vitaminas liposolubles.